James Ellroy

James Ellroy

Un ex delincuente y presidiario que escribe novela negra debe saber sobre qué está escribiendo, así como conocer algunos de los caminos que conducen al inframundo, el mismo que lo tuvo a él como habitante.
Con estas palabras Lee Earle Ellroy, hoy conocido como James Ellroy, despide a su madre asesinada cuando él sólo tenía 10 años: “Tu muerte define mi vida”.
Pero la historia se había iniciado hacía mucho tiempo.
"La historia de James Ellroy comienza con dos muertes que todavía hoy son un enigma para la policía de California: las de Elizabeth Short y Jean Ellroy, su propia madre.
La Dalia Negra, tal como le decían a Short, porque era alta, flaca y siempre vestía de negro, era una actriz de Hollywood con una carrera ascendente. Tenía 22 años, era muy joven, bellísima y con una vida tumultuosa. El 15 de enero de 1947 apareció muerta. Violada y torturada durante días, el asesino se ensañó con una brutalidad insoportable: le deformó la cara, la descuartizó —la cortó en dos— y hasta la evisceró. El caso generó un impacto enorme en la opinión pública porque nunca se encontró al culpable. Todas las investigaciones terminaban en nada.
Un año después, James, 10 años, único hijo de un matrimonio disuelto, volvía de un fin de semana con el padre cuando, al llegar a su casa, un policía lo detuvo y le dijo que habían asesinado a la madre. Jean era una pelirroja sexy de 40, despótica y a medio camino de volverse alcohólica, que tras el divorcio había tenido algunas parejas inestables. La encontraron en un descampado: la habían violado y la estrangularon con una de sus medias de nylon. La relación entre la madre y el hijo no era saludable; "Mi madre", dijo o escribió Ellroy alguna vez, "creía que yo me convertiría en un tipo débil, perezoso y mentiroso como mi padre", pero su muerte lo obsesionó hasta tal punto que Jean, como el rey padre de Hamlet, se volvió un fantasma constante"

Aunque su relación con su madre casi alcohólica, dominante y licenciosa nunca había sido fácil se quebró en ese momento rumbo al desastre de una vida delictual y de psicosis anfetamínica que al fin derivaron en violencia y más delitos que incluyeron desde palizas por parte de la policía de Los Ángeles, consideradas por él mismo como necesarias, hasta el presidio.
Finalmente, y como sostengo siempre que se divide entre buenos con oportunidades y malos sin ellas, es la fibra, temple y corazón más que las oportunidades lo que diferencia entre los que se quedan en el mundo del delito y los que logran salir. Ellroy tuvo apenas una oportunidad y la aprovechó como si de vida o muerte se tratase, de tal forma que puso de manifiesto de qué “madera” estaba construido.
Le gustaba escribir. Se rehabilitó y comenzó a escribir sus primeros textos influenciados por Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Lew Archer, Ross McDonald y Joseph Wambaugh. Sin embargo su vida quedaría marcada para siempre en parte por las tremendas vivencias cuando era aún un niño y también por la no resolución del brutal asesinato de su madre, por lo que él consideró una inexplicable dejadez de la policía en investigar de verdad en lugar de hacerlo con pistas inconducentes; en fin, todo este rollo interno desemboca en la calidad narrativa y su peculiar estilo al contener sus libros escenas muy violentas incluyendo sadismo, así como también policías violentos y brutales. Aunque la realidad fuese aumentada en la perspectiva del escritor también debemos leer sus obras dentro del contexto temporal para no perder perspectiva y por cierto, por esos años, la policía de Los Ángeles estaba sumida en una caótica transformación por haber sido acusada de violencia extrema.
Sin embargo, su ambigüedad es muy notoria al escribir sobre la policía de Los Ángeles. Es lo que quizás Ellroy necesitaba... un policía vengativo, brutal y justiciero como su propio personaje Lloyd Hopkins, a la vez que dicho personaje fuese odiado y admirado dentro de la propia fuerza policial. Una dualidad incapaz de superar aún de adulto y famoso basada enteramente en la experiencia del crimen de su madre.
Su vida hoy transcurre rodeada de éxito y fama como escritor al ser consideradas sus obras al nivel de Dashiell Hammett y otros grandes, pero también trasciende su fama de tipo irascible, sarcástico, frontal, con apariencia de ser aún más alto por su aspecto dominante y sus ojos punzantes tras sus reconocidos lentes redondos.

Nuestra última reflexión sobre este notable y polémico escritor es:
Vemos a James Elloy como un hombre extremadamente polémico, contradictorio, nihilista con notable capacidad para volcar su mundo interior negro y devastado a la narrativa policial con rotundo éxito. Sus obras abundan en psicópatas, asesinos seriales brutales con víctimas desmembradas en directa referencia a su propia madre descuartizada cuando él contaba con 10 años permitiendo como por una autopista el ingreso de James al mundo negro de la vida incluidos 27 años de dependencia a los narcóticos.

Sus personajes como Lloyd Hopkins salvan vidas casi con la misma crudeza que los psicópatas las quitan y se obsesionan con ello y son estos mismos personajes de su creación los que también le han salvado su propia vida. Al poder exteriorizar su infierno con talento y disponer de su propio capital y destino, al fin abandona las drogas hacia una identidad productiva y querida por el mundo, aunque recordemos... sólo lo ha exteriorizado para deleite del lector. Su mundo negro continúa batallando por el interior de James Ellroy.

OBRAS

NOVELAS INDEPENDIENTES
Réquiem por Brown (Brown's Requiem, 1981)
Clandestino (Clandestine, 1982)
El asesino de la carretera (Killer on the Road, originalmente publicada como Silent Terror, 1986)

TRILOGÍA DE LLOYD HOPKINS
Sangre en la luna (Blood on the Moon, 1984)
A causa de la noche (Because the Night, 1984)
La colina de los suicidas (Suicide Hill, 1985)
L.A. Noir (compilación de las tres obras, 1998), no publicada en español

CUARTETO DE LOS ANGELES
La Dalia Negra (The Black Dahlia, 1987)
El gran desierto (The Big Nowhere, 1988)
Los Ángeles Confidencial (L.A. Confidential, 1990)
Jazz blanco (White Jazz, 1992)

TRILOGÍA DE LOS BAJOS FONDOS DE EE.UU
América (American Tabloid, 1995)
Seis de los grandes (The Cold Six Thousand, 2001)
Sangre vagabunda (Blood's a Rover, 2009)

SEGUNDO CUARTETO DE LOS ÁNGELES
Perfidia' (Perfidia, 2014)

NOVELAS CORTAS
Dick Contino's Blues (Dick Contino's Blues, nº 46 de la revista Granta, 1994), no publicada en español.

Noches en Hollywood (Hollywood Nocturnes, 1994)
Ola de crímenes (Crime Wave, 1999)
Destino: la morgue (Destination: Morgue!, 2004), recopilación de 10 artículos y 2 relatos.
Loco por Donna (2005), 3 novelas cortas, una de ellas publicada en Destino: la morgue
Shakedown (Shakedown, 2012), no publicada en español

AUTOBIOGRAFÍAS
Mis rincones oscuros (My Dark Places, 1996)
A la caza de la mujer (The Hilliker Curse: My Pursuit of Women, 2010)

EDITOR
Las mejores historias de misterios de América (The Best American Mystery Stories 2002, 2002)
Los mejores textos de crímenes de América (The Best American Crime Writing 2005, 2005)
Las mejores novelas negras americanas del siglo (The Best American Noir of the Century, 2011)

PELÍCULAS
Este también resultó un tema para la controversia ya que Ellroy casi siempre se mostraba disconforme con lo producido al punto que al fin se expresó diciendo en una entrevista de 2012 sobre lo que los productores de Hollywood habían hecho con sus novelas: "Pueden hacer lo que les dé la gana con tal de que me paguen."

Varias de sus obras han sido adaptadas a la gran pantalla: Blood on the Moon (con el titulo en España de Cop, con la ley o sin ella), L.A. Confidential, Requiem por Brown, El asesino de la carretera (titulada en inglés Stay Clean), y La dalia negra.

Ellroy coescribió el guion de la película de 2008 Dueños de la calle protagonizada por Keanu Reeves y Hugh Laurie, pero rechazó publicitarla.

Dueños de la calle (Street Kings), (2008), dirigida por David Ayer con guion de Ellroy
La dalia negra (2006), dirigida por Brian de Palma
Dark blue (El rostro oscuro de la ley), (2003), dirigida por Ron Shelton
Stay clean (2002), cortometraje (11 min.) dirigido por Mitch Brian
Brown's Requiem (1998), dirigida por Jason Freeland
L.A. Confidential (1997), dirigida por Curtis Hanson
Cop, con la ley o sin ella (Cop), (1987), dirigida por James B. Harris con guion de Ellroy