Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Departamento Q

! Qué pareja hacen estos dos ! ... Carl y Assad, y cuando se les suma Rose, rompen todos los esquemas. Magia y feeling que da por cierto que el conjunto es mucho más que la suma de las partes.
Para ubicarnos en contexto cito a «la “paradoja nórdica”: la mayor “igualdad de género” con los más altos índices de violencia de género europeos. Y es que Dinamarca, Finlandia y Suecia son los países europeos más violentos contra las mujeres. Entre el 46 y el 52% de las nórdicas femeninas asegura haber sufrido abuso desde los 15 años. Resulta sorprendente que investigadores y psicólogos sociales no encuentren respuesta a la violencia estructural contra las mujeres en los países escandinavos en su historia más reciente. Deberían leer más novela negra». Verdad digital
Carl Mørck es Subcomisario de la Policía criminal en Copenhague, Dinamarca, porque se ha negado sistemáticamente a realizar el curso necesario y obligatorio para su ascenso a Comisario.
De buen aspecto personal, delgado y orillando los cincuenta, ha trabajado 23 años en la policía 10 de ellos en la Brigada de homicidios. Pero vaya genio… es malhumorado, gruñón, desordenado y un tanto vago así que no hace ejercicio físico, no practica deportes ni se le conocen hobbies, aunque ha de considerársele la paciencia de la cual él mismo a veces reniega como una de sus virtudes fundamentales.
Es propietario en sociedad con su ex esposa de una casa de estilo adosado, aunque amplia en un suburbio de Copenhague llamado Allerød y él va caminando hasta Allerød Station cuando decide ir hasta el centro en tren.
Ahora si tienes al mejor policía de Copenhague, pero a la vez te lo quieres sacar de encima porque sus procedimientos te traen problemas terminas por meterlo en un novedoso departamento policial, en este caso el Dpto. Q, con la idea de resolver viejos y abandonados casos, todos ellos considerados insolubles, pero con la aviesa intención de usufructuar su presupuesto asignado para 'misiones mayores' y de paso menoscabar al policía. ¿Por qué Departamento Q? «Q, en referencia a la lista electoral del Partido Danés. No sé si era broma, pero así va a ser —dijo, con una risa avinagrada».
Por si fuera poco, le asignas como ayudante a un sirio que apenas habla el idioma y a una mujer como asistente que padece episodios esquizofrénicos además de haber sido echada de otros departamentos policiales por cepillarse a toda la escuadra.
Al final el Departamento Q queda compuesto originalmente por Carl Mørck, Rose Knudsen y Hafez el-Assad»
Pero subestimaron a Carl Mørck.
Acostumbrado a los malabarismos conyugales y personales de todo tipo, a hacerse cargo de un ex compañero parapléjico, al hijo postizo que le dejó su ex y los inquilinos que tiene en su casa no se iba a asustar por su futuro dentro de este equipo.
La riqueza de este personaje, más que en su brillantez policíaca para resolver casos se asentará en su capacidad para sacar de cada uno de sus asistentes lo mejor de sus posibilidades, armonizar y soportar culturas diversas y para su asombro y el del resto del cuerpo policial descubrir que había logrado conformar el mejor equipo investigativo de Dinamarca.
Con el Departamento Q, Jussi Adler-Olsen nos presenta una muy peculiar saga de policías daneses. Quizás la más humana, vívida y realista de las series nórdicas. Su hándicap... integró a sus policías con humor, ironía y tropiezos que cada ciudadano nos ofrece en su diario recorrido. Los personajes de Jussi Adler-Olsen no son de cartón ni mucho menos superhéroes. Sus respectivas personalidades se describen y potencian a lo amplio de todas las obras y el Autor juega con los contrastes entre un árabe, como Assad y un nórdico de pura cepa como Carl Mørck.
Jussi Adler-Olsen nos da una pequeña cátedra de cómo construir con las diferencias y capitalizar las pequeñas virtudes de cada uno aunque a lejos parezcan defectos e impedimentos. Dentro de esta serie sonreirás, te asombrarás con sus casos pero también habrás recibido una pequeña lección sociológica.
Con una colorida y visual narrativa por momentos es como ver cine negro y continuar con novela negra, humor negro e historias oníricas. Las vivencias en ese pequeño sótano de la comisaría a la que fueron relegados sus personajes y las descripciones conseguidas por Jussi Adler-Olsen logran amenizar los terribles casos que este equipo debe resolver.
Me han resultado muy amenas las novelas del Departamento Q. La desestructuración que el Autor realiza de cada personaje imprime nuevos bríos para seguir la lectura a la vez que en cada vuelta de página descubres algo nuevo de cada uno de ellos. Incluso entre asesinato y asesinato, broma y chapuza, descubres un tenebroso pasado danés desconocido y ahora denunciado. Están todas las cualidades y condiciones dadas para una lectura altamente satisfactoria.

 


SERIE
La mujer que arañaba las paredes (Kvinden i buret, 2007)
Los chicos que cayeron en la trampa (Fasandræberne, 2008)
El me