Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Comisario Salvo Montalbano

Andrea Camilleri concibe a su estrella cuando ya tenía él 69 años, fue como un hijo en la adultez, su máxima creación.
Imaginó no sólo a este peculiar comisario sino un entorno donde instalarlo en la mayor parte de su obra y se inventó un pueblo y una provincia
Estas son Vigatá y Montelusa que son en realidad Porto Empédocle y la provincia de Agrigento respectivamente, lugar nativo de Andrea Camilleri.
Leer las aventuras y casos del Comisario Salvo Montalbano es muchísimo más que acompañar a un hombre de la Ley a resolver crímenes.
Es adentrarse en la historia de Sicilia, su cultura, sus costumbres, su gente, sus problemas de siempre y los actuales. Es como recorrer sus ariscas y pedregosas costas y áridos caminos. Como meterse en las casas de sus habitantes y compartir su hospitalidad como su aislamiento, la exaltación por el conocimiento y el saber y la humildad por sus orígenes milenarios. Es degustar su amplia carta de platos compuestos por exquisiteces procedentes del mar y de la campiña.
Siciliano de pura cepa al igual que su Autor, Montalbano va recorriendo su vida resolviendo casos sencillos o muy complejos a la vez que tributa homenaje al inspirador de su personaje, el mundialmente conocido escritor español Manual Vázquez Montalbán, también reconocido por ser un exquisito gourmet y un hombre versado en letras.
Siguiendo a su inspirador Montalbán el Comisario es un hombre sumamente instruido, lector de los clásicos italianos e internacionales a los que recuerda con prodigioso detalle al relacionar algunos párrafos con posibles sospechosos o situaciones. También es conocedor de arte y un exquisito y apasionado gourmet, pasión que satisface en los platos que le prepara su incondicional doméstica Adelina o en la Trattoria «Enzo», de existencia real en la cercana «Punta secca»
Montalbano adquiere su cargo de Comisario luego de ser trasladado del interior de la isla a la costera Vigatá gracias a la intervención de su superior que antes de jubilarse decide premiar la labor de su subalterno conocedor de su admiración por el mar y su deseo de instalarse en cercanía de la costa. En sus palabras, las montañas en el interior de la isla le provocaban claustrofobia.
En Vigatá construye un fuertísimo vínculo con su equipo, principalmente con Fazio, Mimi Augello, Catarella y Galuzzo casi como si fuera su familia y su unidad es tan monolítica que desde la superioridad desconfían de las más que evidentes buenas intenciones de todos y su dedicación al trabajo.
Montalbano es al promediar sus obras un hombre de 50 años, se dice que nació el 6 de septiembre de 1950 y su principal preocupación y obsesión es la vejez también potenciada por algunos ácidos comentarios de su ambiente acerca de algunas de sus limitaciones o furcios que les achacan a su edad aunque él siente al respecto una gran confusión… por una parte el dolor y a la vez satisfacción por haber mantenido su soltería ante la arrolladora y eterna novia Livia así como al hecho de no haber tenido hijos situación que también le provoca dolor.
Su obsesión por la edad y la virilidad le atosigan la cabeza al punto de dudar de su fidelidad inquebrantable a Livia, además vale reconocer, que debe cruzarse en su camino a la resolución de los casos con verdaderas come-hombres que serían la preciada caza de muchos y Montalbano sigue su camino o eso trata.
Los momentos cruciales de la vida del Comisario Montalbano, aquellos que los que prefiere desaparecer:
Las reuniones con su Jefe Superior
Las entrevistas o reportajes televisivos
La compañía de los amigos de Livia
Su visita al dentista

Y aquellos que le pegan un brinco al corazón:
Casi siempre la resolución de alguno de sus casos
La llegada de Livia
La degustación de su plato preferido «Pasta nasciata»
El paseo por la costa hasta el faro para hacer la digestión y pensar sobre sus casos y también su vida
Llegar a su casa y poder disfrutar de la galería y el aire marítimo junto a un whisky

Exactamente… estamos ante un hombre neurótico que lo deja todo por su profesión, aunque también puede valerse o beneficiarse de ella luciendo sus dotes histriónicas y actorales que suelen ser de gran vuelo.
Les anticipo que Montalbano es adictivo. Una vez recreados en nuestra imaginación los lugares y personajes que lo acompañan, una vez que hemos tomado no sólo conocimiento sino cariño a cada uno de ellos, sobre todo para mí a «Catarella» no se puede abandonar.
No quiero extenderme más. Uno de los mayores placeres en la lectura de estos personajes es precisamente la construcción que hacemos de ellos y la sorpresa por hallarles nuevas características.
Sus obras son volúmenes relativamente pequeños, algunos pueden llegar a leerse dentro del día. Con gran placer se pasa de una a otra de su saga. La que va en continuado. Luego se leen sus otros cuentos cortos o donde se agrupan resoluciones rápidas dentro de un mismo volumen. Luego no hay nada más… Camilleri ha fallecido, Montalbano está ahora huérfano con alrededor de 70 años y no hay más nada para continuar nuestro placer de seguir sus pasos, sus neurosis, sus rabietas y su extraordinaria capacidad para entender la característica del crimen que debía resolver.
La serie en la TV resultó tan adictiva como la lectura y capturó la atención de toda Italia y lleva ya varias temporadas.
Excelente personaje con una impecable ambientación y realistas personajes. Los casos que debe resolver Montalbano son interesantes, con intrigas muy bien construidas y que son a la vez vehículos para ir conociendo intensamente las costumbres sicilianas. Es meterse de lleno en la idiosincrasia de un pueblo siciliano y toda la isla. Lo advertí antes y lo reitero... es adictivo y se lamenta, yo por lo menos, cuando la serie llega al final.