Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Detective de homicidios Kurt Wallander

Más humano que policía enfrentando sus propias debilidades y miserias. Es agotador ser policía, pero mantiene a los demonios internos a raya hasta que el ciclo termine, como termina todo lo humano.

Kurt Wallander es el policía sueco creado por Henning Mankell, convertido en su alter ego. Este personaje, oriundo de Malmö, Escania, la región quizás más templada de Suecia, tiene la misma edad que su creador y envejecen juntos compartiendo las críticas a todo el sistema político, judicial y policial sueco. La avalancha de inmigrantes sin un plan social de contingencia, los contínuos recortes al presupuesto policial así como los cambios en las reglamentaciones y procedimientos a su juicio sólo merman la eficiencia de un Departamento que desde el asesinato del Primer Ministro sueco Olof Palme ha quedado duramente golpeado.

Kurt es hijo de Povel Wallander, un pintor neurótico que pinta siempre la misma escena, con la diferencia de una figura de un urogallo en un rincón del mismo. Los recuerdos de Kurt lo ubican en Malmö dentro el taller de su padre y acompañándolo luego a venderlos a unos mayoristas al que él llamaba "hombres de seda" por su vestimenta refinada que seguramente se aprovechaban de su caprichoso e inexperto progenitor. Su madre falleció cuando era adolecente. Kurt decide ser policía desde muy joven contrariando a su padre que aún en la vejez de ámbos continuó criticándolo por esa decisión. Finalmente gracias a su profesión Kurt Wallander se instala en Ystad, ciudad más pequeña que Malmö a muy poca distancia de aquella, convirtiéndose en un reconocido y afamado Inspector de homicidios.Toda la carrera de Kurt y sus espectaculares investigaciones tienen el epicentro en Ystad aunque por razones de los mismos casos debe trasladarse incluso hasta el extranjero como sucedió con la historia relatada en "Los perros de Riga".
Nuestro personaje es de aspecto rubio o pelirrojo con tendencia al sobrepeso, alto, desordenado en su vida personal y en sus dietas alimenticias sobre todo teniendo en su camino a Fridolf y sus exquisitos bollitos; algo torpe y precipitado en sus acciones, con períodos donde ahoga su soledad y angustia con el alcohol aunque no demasiado seguido ni le impide desarrollar su trabajo. Recorre las zonas de Escania con sus viejos autos, un Volvo o un Peugeot según sea la historia.

Kurt Wallander es un hombre atravesado por múltiples situaciones personales, familiares y de su profesión que a su vez también sacan a relucir la neurosis dentro de la familia. Casi no se habla ni se visita con su única hermana Kristina. Se reune con su padre sólo para despedirse en medio de una discusión. Intenta armar su propia familia casándose con Mona quién también le da una hija, Linda aunque no puede evitar al tiempo que desemboque en divorcio, su derrumbe anímico y el distanciamiento aunque temporal con su hija quien lo culpa por el desastre de su matrimonio. No es sencillo ser esposa de un policía y Mona que apetecía otras cosas de la vida finalmente no lo soportó. Tiene muy pocos amigos que de a poco y en el transcurso de las historias le van abandonando cambiando la amistad por la nostalgia de alguien que ha fallecido... cáncer, disparos.... Intenta rearmar su vida sentimental conciente que su vida no va a ningún lado, intenta abandonar el Departamento de policía y dedicarse a otra actividad, envejece en tiempo real en sus historias y ahora es un hombre en edad del retiro, diabético y con las sombras del alzheimer.

Como se aprecia, Kurt Wallander reúne todas las condiciones para ser un excelente personaje de novela negra además de ser el portador de las críticas de su creador, Henning Mankell, al sistema político en general como ya lo habíamos comentado anteriormente.

De su mano recorremos Suecia, Ystad y Malmö principalmente, así también regiones más distantes introduciéndonos en la naturaleza sueca, la geográfica y la humana. Hoy Wallander ha trascendido el ámbito de la novela para ser convocante del mayor contingente turístico que ha tenido suecia. Excursiones y recorridos por sus lugares, ya sean gastronómicos o policiales atraen a personas de todo el mundo así como también resultó un extraordinario agente cultural en llevar la indiosincracia sueca al conocimiento de todos sus lectores.
Kurt Wallander ... el policía de alma que deja todo por su profesión. tiene muchos defectos... es todo eso y mucho más pero cuando tiene un caso pasa a ser el indiscutible líder del grupo, aún con tension dentro del departamente y de su mano los casos se resuelven a veces corriendo riesgo de muerte.
Es un clásico policía que gusta de estar en el barro de la investigación y por eso lidia permanentemente con el procedimiento, el papeleo y la burócrata política que domina la policía Sueca.
Wallander está entre mis preferidos, sus historias te atrapan y no podés dejar de seguir hasta el final.
Henning Makell ya había desterrado a Kurt al convertirlo en un hombre jubilado achacado con alzheimer.
Ahora tras la muerte física de Mankell, Kurt Wallander no volverá pero seguirá siendo uno de los personajes más grandes y queridos de la novela negra y policíaca. Son historias para releer y seguir disfrutando de este exquisito personaje.