Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Mikael Blomkvist & Lisbeth Salander (Millennium)

Sórdida historia por momentos trepidante, impactante a la vez demandante y denunciante del avasallamiento de algunos derechos en Suecia. Crímenes y delitos ocultos por décadas son el combustible inicial que pone en marcha esta trilogía que deriva en otras aberrantes historias diseminadas por el territorio sueco, algunas de ellas en el mismo Estocolmo y otras en oscuros y esteparios lugares de ese nórdico país.
Mikael Blomkvist junto a Lisbeth Salander son los personaje de la Trilogía Millennium, publicada por el sueco Stieg Larsson: «Los hombres que no amaban a las mujeres», «La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina» y «La reina en el palacio de las corrientes de aire.»
La mejor presentación y biografía de Mikael es la realizada por la propia Lisbeth Salander incluida dentro del libro 1. ¿qué se puede agregar a lo que la mejor hacker de Suecia sabe y cuenta de él?...
Lisbeth Salander (30 de abril de 1978) es un personaje femenino de la trilogía literaria Millennium. En dichas novelas comparte protagonismo con la figura del periodista Mikael Blomkvist. El personaje de Salander ha sido descripto como la «cara del nuevo feminismo», «nueva heroína del siglo XXI» o «metáfora de la subversión cultural».
De complexión delgada y baja estatura, Salander cultiva una estética anoréxica para quienes no la conocen y se puede definir entre gótica y punk. Tiene piercings en la ceja, la lengua, la nariz, el ombligo, los pezones, la vulva y las orejas, así como varios tatuajes, de los cuales los más llamativos son un gran dragón que cruza su espalda y una avispa en el cuello. En el segundo libro, Lisbeth retira varias de estas modificaciones para evitar llamar la atención.
Fumadora empedernida y bisexual, Lisbeth Salander es definida como poseedora de una inteligencia extraordinaria y memoria fotográfica. Es experta en informática y una de los mejores hackers de su país y una autoridad a nivel internacional dentro de ese ambiente, actuando bajo el pseudónimo de «Wasp» («avispa» en inglés). Trabaja free lance como investigadora privada en una empresa de seguridad durante el primer libro y luego se independiza.
Durante su adolescencia y juventud practicó boxeo con el campeón Paolo Roberto. Es aficionada al ajedrez, sin embargo, jamás ha perdido una partida. Pese a su inteligencia fuera de lo común, Salander tiene problemas para relacionarse en sociedad con normalidad. Tales problemas emocionales son resultado de una niñez y adolescencia convulsas. Fruto de esos traumas de juventud, Salander siente también un odio patológico hacia los hombres que maltratan a las mujeres, las personas que maltratan a otras personas y no duda en utilizar contra ellos la violencia más extrema. Su estado de perturbación le ha impedido ejercer su mayoría de edad hallándose bajo la tutela del Estado mediante un administrador que debe actuar por ella en todos los actos civiles en los que deba intervenir. Sus rollos con estos administradores forman parte de la temática de la trilogía. Recién en la segunda entrega Larsson nos cuenta de qué se trata "Todo lo malo" que le ocurrió a Lisbeth y que oculta ferozmente.
Comencé por leer el primer libro de la trilogía y al concluirlo inmediatamente busqué ambas versiones fílmicas, la sueca y estadounidense. Es obvio que si decidí ver los films es porque el libro me impactó muy gratamente. Al recorrer las primeras hojas ya se simpatiza con su protagonista y es fácil tomar partido en la disputa entre Mikael Blomkvist y el falso empresario Hans-Erik Wennerström y luego al ser contratado por Vanger ya estamos identificados con él y sufrimos, gozamos, padecemos frío, desconfiamos y no nos importa ninguna otra cosa salvo llegar al fondo del misterio enclavado en la isla Hedeby. Celebramos cuando Larsson une a Lisbeth con Mikael en este impactante thriller. No te da tregua a la vez que te invita a agudizar junto a los protagonistas tu ingenio para tratar de entender lo que está sucediendo en esa remota, agreste y casi virgen región de Suecia, llamada Norrland. El film, la versión protagonizada por Craig sigue en la misma línea. Te hipnotiza y sus dos horas se te hacen cortas al sumar los genios de Larsson y Fincher.
Pues bien, la inercia de este primer libro me proyectó a la lectura de la segunda y tercera obra de Millennium.
Desde aquí hasta el final el centro de atención es Lisbeth Salander en un juego de ingenio, intriga al mejor estilo Grisham sobre recónditos espacios en los que se libraba la guerra fría allá por la década del 70 y de la cual Suecia también formó parte en el hipotético encubrimiento de un súper espía soviético. Lisbeth Salander sufrió en carne propia este juego de espías y sus detalles es lo que tan celosamente encubre y los dos libros, Millennium II y III, rebosan en estrategias, asesinatos, policías buenos y malos e incluso inútiles y un periodismo independiente que lo da todo por la verdad caiga quien caiga. Si bien de ahora en más es Lisbeth la principal protagonista todos los demás tienen recurrentes y agitados papeles en el desarrollo de la obra. Su ritmo es cambiante. Me resultó algo cansino el comienzo del libro II al entrar en lentos y agobiantes detalles de la vida privada y sexual de Salander consumiendo el 20% del tomo en esto, pero persistí y luego tomó tal vértigo que prácticamente devoré ambos libros. Finalmente me ha encantado la trilogía. Es una obra que recordaré por bastante tiempo. Quiero agregar que Stieg Larsson utiliza el papel de Salander y su historia para continuar aportando material y pregonando su postura feminista y antirracista a la cual había prácticamente