Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Sheriff Walter «Walt» Longmire

Parecía imposible hasta que magistralmente Craig Johnson lo logró... novela negra e indios cheyenes.
El Autor da vida al mítico sheriff cowboy Walter «Walt» Longmire. También crea para él el inexistente Condado de Absaroka en el Estado de Wyoming.
Poco importa que sus historias se hallen en un Condado inexistente. El aliento del lejano oeste con sus aventuras de cowboys, indios y vida semisalvaje te llevará por delante. Longmire es mucho más que un Sheriff... es el hombre de bien, el hombre con valores y coraje, capaz de dar la vida por su país así como por un ciudadano bajo su custodia. En sus manos la justicia cobra un nuevo sentido, en que sea como sea, los malos tienen que perder.
Craig Johson trae, junto al Sheriff Longmire, a las reservas Cheyenes y otras tribus, al impasible frío y tórrido calor de estas mesetas, a la soledad de sus insondables bosques y espectaculares ríos y espejos de agua al pie de la montaña Big Horn tan impersonal, terrible e inhóspita. Craig Johnson mete este mundo casi como si fuera un mundo perdido dentro de nuestro mundo moderno logrando que sobresalga como un lugar espectacular. La descripción de estos paisajes, su tierra, árboles, rocas, nieve, tormentas, gente, algunas costumbres tan añejas que se adentran por siglos en la historia son casi un poema.
Si bien «Absaroka» es inexistente como condado no lo es como paraje geográfico. Se encuentra en las montañas rocosas, al noroeste dentro del Estado de Wyoming y se le conoce como «Cordillera Absaroka»
Así lo define una guía turística: «La cordillera Absaroka es una pequeña cordillera de los Estados Unidos, una de las estribaciones orientales de las Montañas Rocosas, localizada en el extremo noroeste del estado de Wyoming y en la parte centro meridional de Montana.»
Ahora que respiramos el aire del viejo oeste norteamericano vamos a centrarnos en el Condado Absaroka.
Lucian Connally era el Sheriff saliente cuando Walt se hizo cargo. Decían que Lucian era el hombre más condecorado de los Estados Unidos. Soldado contra Japón, Corea y también contra los criminales de Wyoming que se fueron al otro mundo llevándose una de sus piernas. Su estilo era de armas tomar y arreglar a los tiros, hoy imposible de practicar desde una oficina del Sheriff. Hay una tensa camaradería entre Lucian y Walt; juegan al ajedrez en el asilo donde vive el primero. Cuando se retira queda en su puesto su antigua secretaria, Ruby, que acostumbre llenar el marco de la puerta de Walt con post-it con las novedades.
Como decíamos, hoy el Sheriff que impone la ley dentro de este Condado y reside en el pequeño pueblo Durant es Walter «Walt» Longmire. Es ex marine y combatiente en Vietnam, lugar donde comenzó a ejercer su labor investigativa dentro del cuerpo de Marines, labor que continuaría como civil en su territorio. El cargo de Sheriff es eleccionario y lleva ganando su puesto hace 25 años. Hombre de casi dos metros, más de 100 kilos con figura y porte de un auténtico hombre del oeste; en muchos aspectos un John Wayne en la novela negra del siglo XXI. Su cuerpo está lleno de cicatrices, algunas son recuerdos de Vietnam; otras son producto de estar salvando vidas en su labor policíaca en Wyoming. Enviuda al fallecer de cáncer su esposa dejándole una hija, Cady, que se graduó y actualmente trabaja como exitosa abogada en Filadelfia. Es un hombre muy querido por todos y requerido por las mujeres de su entorno, pero el hombre sigue solo, acompañado por Perro, ya que así llama a este enorme canino, herencia de una de sus investigaciones, mientras masculla su pasado. Sostiene Walt, que es mejor visto en el mundo de los muertos que en el de los vivos.
Le une una amistad con un Cheyene espectacular, «Henry Oso en Pie», su hermano del alma, dueño de El poni rojo, uno de los pocos boliches del lugar. Henry es un activo consejero y ayudante del Sheriff a todo nivel además de haber sido su compañero en Vietnam.
En su vida tiene muy pocas relaciones. Principalmente con su hija y con Henry Oso en pie.
Luego mantiene una buena relación con sus subalternos y una tirantez en el plano sentimental y erótico con su ayudante Victoria Moretti, una escultural mujer, un poco más de treinta años, excelente policía procedente de Filadelfia que compensa sus notables dotes, como dice Walt... "habla con la boca de un cocodrilo de agua salada"
Los casos que el Autor presenta son interesantes tanto desde el punto de vista policial como el anecdótico.
Las historias de Walter Longmire son más que historias e investigaciones policiales. El alma de esta serie está en las relaciones, los vínculos existentes como hilos invisibles que los unen a todos y en la riqueza con que Craig Johnson, el Autor, los pone de manifiesto y juega con ellos para deleite del lector.
Me ha atrapado esta serie y he leído de corrido los primeros tres libros.
El Autor ha logrado, por lo menos en mí, suscitar vívidas imágenes de este bellísimo e inhóspito entorno de la mano de un policía y su equipo que no escatima esfuerzos en lograr su objetivo a la vez que la sangre de muertos y heridos corre por las páginas de su historia. Con crudeza, pero sin dejar de presentarnos imágenes llenas de suaves ironías y también un poco de humor este personaje es único en su estilo

 


SERIE
Fría venganza (The Cold Dish, 2004)
Una muerte solitaria (Death Without Company, 2006)
Castigo para los buenos (Kindness Goes Unpunished, 2007)
Los mocasines de otro hombre (Another Man's Moccasin