Importante personaje
Los personajes de Un mundo de novela

Jack Stapleton y Laurie Montgomery

Forenses con adrenalina y muchísimo coraje para enfrentar poderosas mafias tras las fachadas de laboratorios y empresas de medicina prepaga. Si creías que estos personajes sólo discutían cuestiones de medicina forense, grave error. Claro que se desarrollan en ese ámbito pero los casos de Stapleton y Montgomery son también casos criminales, complejos y sumamente peligrosos para quienes obstaculicen los siniestros planes de sus ejecutores.
La serie sigue a Jack Stapleton, un médico forense y patólogo que pasa la mayor parte de su tiempo libre centrándose en los casos médicos con el fin de evitar tener que pensar en la muerte de su esposa e hijas.
Se une a él, en la tarea de resolver crímenes, su compañera de trabajo y también patóloga forense Laurie Montgomery.
Laurie Montgomery, hija de Sheldon Montgomery reconocido cirujano y cardiólogo de Manhattan, prestigiosa y acaudalada familia había decidido no seguir la voluntad paterna y no ser especialista en cardiología como su padre después de cursar medicina. Años atrás había perdido a su hermano mayor Shelly a causa de una sobredosis y asumió entonces la culpa de lo ocurrido por no avisar a su padre de la adicción de su hermano a raíz que éste se lo prohibiera. Temerosa de la muerte, distante y en rebeldía paterna y con su hermano fallecido buscó una tangente a su problema con la vida, decidió no tener pacientes vivos a los que podía perder... tendría pacientes ya fallecidos.
Sería patóloga forense y sus pacientes le hablarían y contarían lo que les había sucedido pero ya no podrían volver a fallecer. Estudió en Wesleyan University de Connecticut, ingresó a trabajar como patóloga forense en el Servicio de Inspección Médica de Nueva York.
Extremadamente responsable, profesional, lucha por hacer lo correcto y salvar vidas desde lo que va ocurriendo en el ámbito de su profesión de atender cadáveres, la morgue judicial, sin importar si tiene que vérselas con la mafia, el desagrado de sus superiores o policías corruptos, Su pericia es inusual en mujeres con la misma profesión... analizar hasta tres o cuatro cadáveres diarios no es para cualquiera y Laurie destacaba en un futuro muy promisorio. Su estampa desentonaba y era comparada por un corrupto policía como "... de playboy". Dejaba sin estremecerse varios hombres rezagados sin que todo eso perturbe su trabajo, ni su vestimenta sencilla y profesional, ni sus hábitos diarios. Al comienzo vivía en un barrio más modesto al de sus progenitores... 19 Street entre 1ra y 2da avenida en un viejo edificio con vecinos entrometidos y Tom, su gato. Gusta de la comida italiana, ensaladas, postres de fresa y vino blanco. Soltera en su primera obra "Ceguera asesina" continúa con su posterior relación con el policía Lou sólo por un tiempo.
Jack Stapleton a diferencia de Laurie Montgomery no inicia su carrera médica siendo forense. Su ámbito era la oftalmología y un círculo burgués de pacientes en un consultorio convencional. Una hermosa familia compuesta por su esposa y dos hijas. Tiene poco más de cuarenta años y la vida le estaba sonriendo. Robin Cook nos comienza a relatar la vida de este médico ya en el primer capítulo de su segundo libro de la serie, «Contagio».
Stapleton pierde a su familia en un accidente aéreo y luego también su consultorio al ser éste fagocitado por una colosal compañía de medicina prepaga llamada AmeriCare.
Destruido anímicamente decide abandonar todo, vivienda, consultorio y su pasado familiar en el medio oeste estadounidense para radicarse en Nueva York y dedicarse a la medicina forense.
Es retraído socialmente aunque terriblemente mordaz sin importar a quién tiene adelante, o mejor dicho más mordaz tanto más importante jerárquicamente es el destinatario de sus comentarios.
Haciendo caso omiso a que se halla a prueba en su tarea como forense desobedece órdenes directas, genera litigios políticos y administrativos entre dependencias estatales y toma los casos como desafíos personales. Su gran habilidad y pericia profesional constituyen su resguardo ante lo que parece siempre un inminente despido.
Obsesivo y con gran compromiso con su trabajo devela asombrosos casos desde su puesto forense poniendo en riesgo su propia vida y también la de Laurie Montrgomery a quien se halla unido por la profesión, el lugar de trabajo y una mutua y constante tensión romántica y de atracción mediatizada sólo por la introversión de Jack y sus demonios en su conciencia acerca del luctuoso accidente que sufriera su familia.
Vive ruinosamente en un desvencijado departamento en la calle 106, en Harlem, no posee automóvil y le disgusta el metro así que va y vuelve de su trabajo en su bicicleta en una alocada carrera por las transitadas calles neoyorquinas zigzagueando a gran velocidad entre vehículos de cualquier tamaño sin contar que luego al retornar atraviesa de noche el Central Park, lugar de crímenes a diario. Su amor por la bicicleta asociado a el vértigo y el peligro es incondicional.
Los lectores encontrarán en su actuar innumerables rasgos suicidas. Él cree que no merece vivir habiendo perdido a su familia.
Fuera de su trabajo encuentra paz y un poco de vida social en la canchita de básquet enfrente de su vivienda y se ha hecho un asiduo participante además de ganarse un lugar entre la comunidad negra y marginal costeando reparaciones y equipamiento para dicha canchita. No brilla en el juego, tiene rivales muy habilidosos y también muy altos. Jack no es muy alto pero tampoco es para desmerecer su metro ochenta.
Sin duda Jack destacaría racialmente, con su cabello castaño claro y su peinado greñoso al estilo Julio César. Chet su compañero de oficina y también forense, se preguntaba si los otros jugadores sabrían algo de Jack, como por ejemplo que era médico. Pero tuvo que reconocer que tampoco él sabía gran cosa más.
Aun así tiene en Warren, un muchacho negro tamaño ropero líder tanto en la cancha como en el vecindario un verdadero ángel guardián.
La serie es atractiva y muy entretenida. Luego de cada una de las historias el lector no médico o relacionado a la medicina habrá agregado a su conocimiento una importante cantidad de información sobre procedimientos médicos, patologías y funcionamiento de instituciones sanitarias. Robin Cook es médico de profesi