Pepe Carvalho

Personaje

Las aventuras de Pepe Carvalho o todo lo que su creador Vázquez Montalbán nos quiere contar acerca de sus frustraciones de España posfranquismo, del partido socialista y comunista, la derecha e izquierda incluso los neutrales. Las contradicciones, utopías e incoherencias, así como el espíritu suicida y destructivo que aceleró el mundo desde la segunda mitad del siglo anterior, forman la personalidad de nuestro personaje Pepe Carvalho. Encarna a los millones que quedaron en la brecha entre los comunistas y los liberales sintiéndose estafados por ambos… necesitando crear un mundo propio para él aunque esto le signifique sentirse no pertenecientes al mundo y sistema actual. Ya su historia nace contradictoria… José Carvalho Larios, más conocido como Pepe Carvalho, es hijo de inmigrantes gallegos, que pasando por Cuba y Madrid han terminado viviendo en Barcelona. Él milita en el partido comunista y de comunista desencantado se liga como agente calificado de la CIA en por lo menos 9 años… estamos en los principios de los 60 perteneciendo Carvalho a la CIA cuando Kennedy es asesinado.
De añorar y querer compañía a llevar una vida solitaria por elección sólo interrumpida por Charo, la prostituta que le acompaña y él quiere casi como si fuera su gran amor… su auténtica esposa, Muriel, le abandonó huyendo con su hija de tan sólo 9 meses.
Ser Intelectual, filósofo en los libros y en la vida no le impide también utilizar sus libros para encender la chimenea.... tiene más de 3 mil y calcula que a este ritmo de destrucción le durarán 10 años. Es políglota, fue entrenado para luchar y su apariencia no desentona. Alto, moreno, de alrededor de los 35 años en los comienzos y 65 al final de su carrera, de complexión atlética es la mirada de muchos a su alrededor aunque vista traje arrugado sin que eso le inquiete. Al final desencantado con el mundo de cualquier lado del muro, decide ser investigador privado, trabajar para él mismo. Aunque reside en Barcelona, en la villa Vallvidrera, sus investigaciones lo llevan a viajar por el mundo… Holanda, Argentina, EEUU entre otros.

Pepe Carvalho es mucho más que un investigador con carácter y temperamento rebelde con gran habilidad e intuición para resolver sus investigaciones. Es la imagen y crítica de un sistema que ha ido equivocando prioridades, valores y sentimientos. Su mundo es él mismo y decide disfrutar de lo que le rodea como si fuera un marciano… sin involucrarse. 
Su característica fundamental es la practicidad, la sencillez a la que reduce las complicaciones resultando en eficiencia y también en eficacia.

Una muestra de su filosofía ... 


«Le repugnaba cualquier tiempo perdido en el análisis del mundo en que vivía. Hacía ya tiempo que había decidido estar de paso entre la infancia y la vejez de un destino personal e intransferible, de una vida que nadie viviría por él, ni más, ni menos, ni mejor, ni peor. Los otros podían irse a tomar por culo. Había limitado su capacidad de emoción abstracta a la que pudiera transmitirle el paisaje. Sus restantes emociones se las proporcionaba la piel.»

« Si quería ligar debía ir por las buenas a un cuerpo de alquiler o a una larga escaramuza verbal de dudoso resultado. Le fastidiaba todo el ceremonial previo, toda la etapa de persuasión. Este tipo de comunicación debiera ser automático. Un hombre mira a una mujer y la mujer dice sí o no. Y a la inversa. Todo lo demás es cultura.»

«Cambiaba a todo Rembrandt por un culo femenino hermoso o un plato de spaghetti a la carbonara»

Carvalho es fundamentalmente un bohemio y un nostálgico escondido, acovachado, refugiado en mil armazones que jamás tratará de abrir y mostrar al pequeño ser angustiado que lo habita, al igual que su creador Vázquez Montalbán. Su sangre y vena poética no abandona a Pepe en todo su recorrido haciéndo de él un tipo más humano a pesar de seguir siendo "marciano". Así se conmueve por unos tíos que habitualmente pedían plata a su padre, y en ausencia de éste decide ser el él el mentor, aún a sabiendas que lo están timando.


Sin dudas sabe disfrutar… desde los paisajes, melodías y cuadros que lo conmueven hasta los mejores platos. Con Pepe Carvalho recibimos una cátedra gourmet impresionante. El mismo es un gran cocinero y gustoso de preparar sus platos preferidos a la alta escuela. No sólo detalla las recetas de lo que él mismo prepara sino también de los platos característicos de cada lugar de su recorrido… recetas, restaurantes y quizás hasta el nombre del cocinero preferido. Además es conocedor de platos clásicos o refinados de cualquier parte del mundo, sea griego, francés, turco, argentino, indonesio, holandés y más. Gourmet y enólogo enlazando y ensalzando sus platos con los vinos adecuados, blanco, tinto y si tinto quizás borgoña u otro varietal. Sus recorridos son verificables, sus platos conocidos y los vinos y bebidas fuertes que menciona reconocidos en el mundo real al igual que los Habanos Montecristo que degusta o simplemente su pipa cuando desea vagar con su imaginación. Su erudición y paladar abruman. Saborea un plato y te ilustra acerca de su origen, sus defectos y virtudes. Si de bebidas se trata entonces nos habla de su procedencia, cosecha, recorrido y sus momentos para ser degustado. Máster total. Como si se tratase de sociología o psicología, materias que maneja como profesor catedrático.


Lo acompañan en sus historias -

-  Biscuter, su ayudante y cocinero, con el que compartió unos meses de cárcel.
- Bromuro, limpiabotas y autor de una importante teoría de la conspiración sobre el atontamiento de la población merced al vertido de bromuro en las aguas públicas.
-  Su vecino Fuster, embajador de Villores y compañero de comidas a horas intempestivas.
-  Charo, prostituta por cuenta propia que se entiende y mantiene free lance una relación con Pepe.

 

Además cabe resaltar, algunas de sus historias se basan en acontecimientos reales tomados y adaptados por Vázquez Montalbán para Pepe Carvalho.

 

Mi parecer

Honestamente no me ha gustado el primer libro de la saga, «Yo maté a Kennedy». A mi parecer se halla ubicado en las fronteras del realismo fantástico por momentos y en otros en la filosofía de clases y el abordaje desde el sarcasmo al sueño americano. Al final se toleran uno u otro pero mezclados sale esta salsa. Obviamente se ha impuesto el Vázquez Montalbán filósofo y poeta por sobre el novelista. Su lectura aunque no muy extensa se volvió extrapesada.
Otra cosa son las lecturas de Carvalho desde «Tatuaje» en adelante donde el personaje ingresa en la profundidad de la novela negra y adquiere gran dimensión. Es éste el Carvalho que me atrapa al leer y disfruto sobremanera actuando sus investigaciones, anticipándolas y jugando con el misterio del novelista. Obviamente se halla entre los más grandes personajes de la Novela Negra y el más grande en España hasta la fecha. Sólo debo cuidar mi dieta… a veces no termino de leer que ya me estoy regodeando con algún plato ofrecido por Pepe o algunos de sus vinos… o ambos.

 

Para los fans de Pepe Carvalh, link a la más exhaustiva biografía ►
 

SERIE

SINOPSIS

Yo maté a Kennedy

En Yo maté a Kennedy asistimos al nacimiento de Pepe Carvalho como personaje literario, en el marco de una novela que abrió espacios a la libertad de leer y escribir en España. Presentada como una aparente novela de aventuras, es un ajuste de cuentas a todos los tópicos que formaron parte de la educación moral, política, sentimental de los españoles progres. Aquí, Pepe Carvalho es un guardaespaldas de origen gallego que ha sido miembro del Partido Comunista de España y ahora lo es de la CIA.

Tatuaje

Pepe Carvalho ha dejado la CIA tras 9 prometedores años y cuando iba a ser ascendido. Ahora es detective privado. Dejó la CIA sin haber ahorrado ni un duro y ahora quiere ser su propio patrón, vivir tranquilo y ahorrar para la vejez, pues ya tiene 40 años y hay que ir pensando en ello.
El cadáver de un bañista con el rostro descompuesto e irreconocible aparece en la playa y el dueño de una peluquería de barrio contrata a Carvalho para que averigüe el nombre del cadáver. No quiere más que eso y está dispuesto a pagar bien. Demasiado bien. No quiere ir a la policía y prefiere pagar a Carvalho para que lo averigüe sin tener que implicarse él mismo.
El asunto es un poco raro, pero un escéptico Carvalho no pregunta nada más y acepta el encargo. Carvalho tampoco quiere ir a la policía y prefiere investigar utilizando sus propios recursos. Éstos le llevarán de Barcelona a Holanda y vuelta a Barcelona. El nombre del muerto lo averigua con relativa rapidez, pero la manera que tiene de ir enredándose el caso cada vez más, hace que quiera investigar por su cuenta. Incluso cuando vuelve a Barcelona con la información solicitada por su cliente, nuestro detective sigue investigand.
Vázquez Montalbán nos presenta en esta primera novela de Carvalho como investigador privado, no sólo a su protagonista, sino también a los personajes secundarios que aparecerán en otras historias de este detective.

 

 

La soledad del manager

Un hombre aparece muerto con unas bragas de mujer en el bolsillo. La viuda encarga la investigación del caso a un «huelebraguetas» gallego, un detective privado de complejo pasado. Lo que parecía ser un ajuste de cuentas sexual se convierte en un ajuste de cuentas político que tiene como fondo la sociedad española a medio camino entre la muerte de Franco y el intento de consolidación democrática. Carvalho trata de compensar sus angustias e inhibiciones guisando un salmis de pato a las dos de la madrugada o haciendo el amor con la pasividad de un animal caliente pero escéptico.


 

Los Mares del Sur

Los mares del sur es la cuarta de las novelas de la serie protagonizada por el detective Pepe Carvalho. A través de la investigación del asesinato del millonario Carlos Stuart Pedrell, Manuel Vázquez Montalbán pasa revista a la Barcelona de finales de los años 70, su historia reciente y sus diferentes grupos sociales.
En su itinerario detectivesco, Carvalho descubre que el muerto es un cincuentón en crisis que había mitificado el viaje de Gauguin a la Polinesia, al cual pretendía emular en compañía de una nueva joven amante.
Ante la falta de escrúpulos de unos y la violencia de otros, Carvalho es audaz, y también humano, crítico y comprensivo, mostrando finalmente su propia crisis existencial que le lleva a relativizar casi todo.
El autor repasa las clases adineradas y las clases trabajadoras, sus diferentes lenguajes y hábitos así como sus diferentes ambientes/guetos urbanos. La novela muestra, en el momento de la transición democrática, tanto la miseria moral de unos y otros como el lujo burgués y la penuria material de los trabajadores.

 

Asesinato en el comité central

Asesinato en el Comité Central, quinta entrega de la serie Carvalho, publicada en 1981, fue en su momento motivo de controversia. Su argumento es un tópico de la novela negra: alguien es asesinado en un local cerrado, y por lo tanto, el asesino es alguno de los allí presentes.
Pero, si ese alguien es Fernando Garrido, Secretario General del PCE, asesinado en una reunión a puerta cerrada del Comité Central del partido, la cosa adquiere otros muchos matices. ¿Pretendía Vazquez Montalbán, desde su condición de ex-militante, anunciar la muerte del comunismo?
La oportunidad histórica la marcaba la época en la que apareció la novela, 1981, año en el que el Partido Comunista de España estaba sumido en una profunda crisis institucional. La aparición de una obra en la que se investigaba el asesinato de su Secretario General supuso todo un acontecimiento. Esta novela, junto a la Autobiografía de Federico Sánchez de Semprún, otrogaron un rostro humano a los comunistas, presentados hasta entonces como demonios con cuernos y rabo por la propaganda franquista y la iglesia o como héroes perfectos y abnegados luchadores por la resistencia democrática. Aquí aparece su lado humano, sus pequeñas o grandes mezquindades, sus enfrentamientos internos sobre el fondo de su menguante influencia política.
Más allá de la época, la novela nos presenta una trama cuidada, matizada por un elenco de personajes figurados pero reales (arquetipos, como dice Vázquez Montalbán) que van desde políticos, militantes de base, espías y ex-espías, sicarios y comisarios en plena Transición, entre la nostalgia franquista y la realidad de los nuevos tiempos.
Una novela a la que merece la pena acercarse y disfrutar con ella.

 

Los pájaros de Bangkok

Tres historias, dos de ellas situadas en Barcelona y la tercera en Tailandia, llenan las páginas de la novela y las horas de un Carvalho que según palabras del autor «emprende un exótico viaje en un tiempo en que la aventura es casi imposible».
Tras resolver un desfalco en una pequeña empresa textil, Carvalho, sin ningún asunto a la vista, decide investigar por su cuenta la muerte de una bella mujer. El «asesinato de la botella de champán», como titulan los medios este misterio, le lleva a interrogar a los conocidos de la víctima, cuya imagen le obsesiona distrayéndole de una realidad que considera insuficiente y tediosa.
Intuyendo quién es el asesino pero sin conseguir que le contrate nadie del entorno de la víctima, decide dejar de lado este asunto cuando el hijo de una vieja amiga, Teresa Marsé, le comunica que ésta ha desaparecido durante un viaje a Tailandia.
Reacio a las peticiones de la familia finalmente decide aceptar su encargo y viaja a Tailandia. El detective desciende hasta los escenarios más sórdidos de Bangkok tras los pasos de Teresa y su amante Archit, perseguido como sospechoso del asesinato de un importante líder mafioso.
Sin embargo la resolución del caso llegará con su retorno a Barcelona.

 

La Rosa de Alejandría

Una prima de Charo (fulana, esta última, que entre cliente y cliente comparte cama y desayuno con el detective Carvalho) ha sido salvajemente asesinada. Sus trozos han aparecido en un solar de Barcelona y Carvalho, a petición de Charo y de la familia de la difunta, inicia la investigación. Las pesquisas le llevan hasta un variado elenco: un contramaestre huido, un capitán de mercante más aficionado a utilizar rímel y «rouge pasión» que cuadernos de bitácora, un «voyeur» sabihondo, un palanganero y una alcahueta. Y la ruta a seguir es el Levante español, pero un Levante que le brinda una comitiva sórdida, embustera y derrotada.
 

El balneario

En los balnearios nunca pasa nada… Hasta que pasa. Es entonces cuando se pierden las maneras, el decoro, la templanza, el bisoñé, la salud e incluso la vida.
Cada novela de la serie Carvalho responde a un nuevo desafío circunstancial, pero en este caso el detective creado por Manuel Vázquez Montalbán ni viaja ni come, y tiene que ingeniárselas para poder quemar un libro a hurtadillas. Sin embargo es una novela de gastronomía, de gastronomía caníbal, podría decirse. Fábula de la conducta individual y social de «viejos» y «nuevos» europeos, escrita en clave de humor y de terror suave. Un terror de balneario.

 

Historias de fantasmas

Una autoestopista pálida y cadavérica se aparece a los conductores en una carretera perdida, les salva la vida pero los vuelve locos. Un buque fantasma se dedica a atemorizar a los pescadores de los bancos de atún haciendo hervir los mares entre la niebla e impidiéndoles faenar. Un brutal asesinato, supuestamente cometido en un ritual fantasmagórico, esconde una oscura historia de contrabandistas. Tres historias de falsos espectros, de ánimas y aparecidos, en las que el detective Carvalho deberá discernir entre lo racional y lo sobrenatural.
 

Historias de padres e hijos

Las historias aquí novelizadas descansan fundamentalmente en las anormales o subnormales características que a veces tienen las relaciones entre padres e hijos. En Hice de él un hombre, el padre patrón y patriarca trata de conducir el destino de su hijo como si fuera una prolongación de su propio destino. En cambio en Desde los tejados, es el hijo, un adolescente, el que protege a su padre maltratado y destruido por toda clase de fracasos. La relación madre-hija tiene un tratamiento casi bufo en Buscando a Sherezade.
 

Tres historias de amor

Carvalho se ve envuelto en tres relaciones amorosas turbulentas. Una de sus antiguas amantes aparece asesinada, le contratan para resolver el caso y durante la investigación le embarga una incómoda sensación de culpa. Por otra parte, se hace cargo de un crimen motivado por los celos y una tendencia sexual mal asumida. Además, el detective se deja seducir por la mujer de su cliente, una intrigante sospechosa de asesinato a la que debe proteger.
 

Historias de política ficción

Las tres historias de política ficción del presente volumen asumen desde el tiempo contemporáneo, con el tema presente y obsesivo del «golpe de estado» a la española, hasta la memoria política como desencadenante de temas actuales, a manera de bomba de explosión retardada que siempre amenaza a los corresponsables de una misma memoria.
 

Asesinato en Prado del Rey y otras historias sórdidas

Hay sordidez en la historia fundamental de este libro, Asesinato en Prado del Rey; mejor dicho, sordideces agarradas a distintos niveles culturales y sociales, como si cada cual tuviera que llevar a cuestas sus propias garrapatas. Otras tres historias van de sórdidas por este libro y por la vida. La una hace referencia a los altos y bajos de una sala de fiestas de alto standing, que no por serlo se ve libre del acecho de la sordidez, ese SIDA estético que se filtra en las mejores estancias. Otra demuestra las venturas y desventuras de un sociólogo sexual y está inspirada en un personaje real que conocí en aquella Barcelona tan llena de mayistas parafranceses, franceses o posfranceses y en la que coexistía el extraño ménage á trois entre Marat, Sade y el general Franco. Finalmente el libro se cierra con la sordidez de un trío y un degüello: un pobre hombre, una pobre mujer y un pobre perro. No exagero. Cosas así he visto y se han visto.
 

El delantero centro fue asesinado al atardecer

«Porque habéis usurpado la función de los dioses que en otro tiempo guiaron la conducta de los hombres, sin aportar consuelos sobrenaturales, sino simplemente la terapia del grito más irracional: el delantero centro será asesinado al atardecer.
»Porque vuestro delantero centro es el instrumento que utilizáis para sentiros dioses gestores de victorias y derrotas, desde la cómoda poltrona de cesares menores: el delantero centro será asesinado al atardecer.
»Porque el atardecer es la hora baja en la que descienden los biorritmos del entusiasmo, y el degüello y el estertor resuenan con una música tan truculenta como melancólica: el delantero centro será asesinado al atardecer».
(Anónimo recibido en las oficinas del club de fútbol más rico del mundo).

 

Las recetas de Carvalho

La cocina es una gozosa forma de evasión para espíritus inquietos como el de Pepe Carvalho. Sus novelas ofrecen diversas muestras de la cocina tradicional española. En este libro se recogen las mejores recetas a través de diversas secuencias culinarias de la famosa serie. La cocina es, como la literatura, otra manera de crear mundos imaginarios.
 

El laberinto griego

Pepe Carvalho, investigador privado, recibe de una extraña pareja francesa, Claire y Lebrun, el encargo de hallar el paradero de Alekos, el marido griego de Claire, un griego fugitivo del amor de la muerte. Mientras recorren los antiguos barrios industriales de la Barcelona preolímpica en busca del oscuro personaje, el corazón de Carvalho sucumbirá ante la belleza inalcanzable de Claire.
Paralelamente otras dos mujeres también buscan al hombre de su vida, y una de ellas, Charo, acaba convirtiéndose en el principal personaje, aunque ausente, de una novela dedicada a la irracionalidad del amor.

 

Sabotaje olímpico

Una operación de desestabilización política internacional está en marcha y todo puede ocurrir en los Juegos Olímpicos de Barcelona. El detective Carvalho deberá desenmascarar a los villanos antes de que Estados Unidos lance sus misiles, porque su vicepresidente, que no está familiarizado con la geopolítica, cree que Bagdad está al lado de Barcelona.
 

El hermano pequeño

La principal víctima de la corrupción es el propio corrupto, sobre todo si ha traicionado los ideales de honestidad de toda una vida. Es el caso de El hermano pequeño, una historia habitual en la España y la Europa de las corrupciones que Carvalho investiga con su talante de siempre, con su capacidad de descubrir el desorden que se esconde detrás de toda apariencia de orden. Un libro —compuesto por otros relatos— en el que el humor, el sarcasmo y la melancolía resucitan al Carvalho más esencial y su universo de personajes imprevisibles, como un loco enamorado de Marylin Monroe y un usurpador de la personalidad de Pepe Carvalho.
 

Roldán, ni vivo ni muerto

Pepe Carvalho se enfrentó también a uno de los enigmas más inquietantes de la España democrática: el de Luis Roldán, director de la Guardia Civil, fugitivo de la justicia y durante un tiempo tal vez vivo o tal vez muerto, tal vez oculto aquí u oculto allá, nadie lo sabía. Todo un desafío para la habitual perspicacia de Carvalho, que Vázquez Montalbán cuenta al lector con su habitual sentido del humor, en un tema novelesco brindado como nunca por la realidad.
 

El premio

Un «ingeniero» de las finanzas está contra las cuerdas y quiere limpiar su imagen promoviendo el premio mejor dotado de la literatura universal. La fiesta de concesión del Premio Venice-Lázaro Conesal congrega a una confusa turba de escritores, críticos, editores, financieros, políticos y todo tipo de arribistas y trepadores atraídos por la combinación de «dinero y literatura». Pero Lázaro Conesal será asesinado esa misma noche, y el lector asistirá a una indagación destinada a descubrir qué colectivo tiene el alma más asesina: el de los escritores, el de los críticos, el de los financieros o el de los políticos, aunque sea a costa de un cadáver nada exquisito que ha cumplido uno por uno todos los requisitos para ser asesinado. Carvalho se sumerge en este mar de tiburones, viajando en un jet privado y bebiendo las mejores marcas de whisky del mundo mientras traza la línea que cierra el círculo y da título a la novela que no llegó a ganar el premio: Ouroboros.
 

La muchacha que pudo ser Emmanuell

Es un relato que fue publicado como una serie de entregas entre el 3 y el 30 de agosto de 1997 por EL PAÍS. Nació como guión para la serie televisiva sobre Carvalho que iba a producir la televisión argentina bajo la dirección de Luis Baroné y con Juan Diego en el papel de Carvalho.
La acción se desarrolla en Barcelona pero sirve de introducción a Quinteto de Buenos Aires.

 

Quinteto de Buenos Aires

El tío de América que nunca faltaba en las familias españolas le encarga a Carvalho que vaya a Buenos Aires a buscar a un primo que ha querido desaparecer después de haberse salvado en los tiempos de la dictadura militar. Carvalho percibe en Buenos Aires el espectáculo de después de una batalla, la reconstrucción de la razón colectiva y personal en tiempos de sustitución de la épica y la crueldad por el cinismo superviviente. La búsqueda del fugitivo bonaerense le permite a Carvalho atravesar con su mirada extranjera, vertical y horizontalmente, una de las sociedades más urbanas, más complejas, fascinantes y contradictorias del mundo, metáfora misma del universo mestizo del fin de milenio. De aventura en aventura, a los acordes del quinteto humano y musical de Buenos Aires, Carvalho contribuye al sexteto como mirón de una relación vida-historia que no puede entender del todo.
(El autor se ha permitido la osadía de escribir varios tangos que forman parte de la trama-intriga de la novela).

 

El hombre de mi vida

A pocos meses del final del milenio, Carvalho vive una historia de amor, sectas, espionaje y muerte. Convocado para seguir un curso de espía y reclamado por una extraña mujer que le envía faxes, primero enigmáticos, luego enamorados, Carvalho convive con la sospecha de que ha sido elegido para una finalidad que no puede controlar. Bajo el peso del eterno diseñador del mundo, el poder del dinero, el detective hace suya la ansiedad de Beckett: «Esto no es moverse, esto es ser movido» y, por primera vez en su ya larga vida literaria asume su condición de instrumento para la tragedia.
Tres años después de sus andanzas en Quinteto de Buenos Aires, vuelve Carvalho. Y también vuelve Charo con la intención de orientar el futuro del detective.

 

Milenio Carvalho I: Rumbo a Kabul

Mientras en un alto despacho Pepe Carvalho es acusado de asesinato, él y su inseparable Biscuter viajan en ferry rumbo a Génova bajo nombres falsos, los literarios Bouvard y Pécuchet. Junto a ellos navega una tal Madame Lissieux, con la que Biscuter parece entenderse muy bien, pero que desaparece al pisar suelo italiano, y un poco antes de que se estropeen los frenos del coche que conducía a los dos socios…, quienes, pese a todo, superan este primer escollo y prosiguen su periplo hacia Grecia, decididos a dar la vuelta al mundo. Pero alguien no cree que sean dos inofensivos turistas, y el viaje se irá convirtiendo más bien en una huida, en una persecución. A través de Israel, de Turquía, rumbo a Kabul, donde les espera una insospechada misión, y donde esta aventura podría haber concluido.
 

Milenio Carvalho II: En las antípodas

Carvalho y Biscuter, cual don Quijote y Sancho, cual Phileas Fogg y Picatoste, han dejado atrás el avispero afgano y, en su huida, han llegado a Bangkok, lugar mítico del pasado del detective, pero ni siquiera en Bali van a hallar descanso; etapa a etapa, se han ganado demasiados enemigos… Y a partir de su escala en Australia van a contar con un sorprendente compañero de viaje, un etarra excarcelado en cuyo velero deben atravesar el océano, rumbo a Suramérica. Pero mientras Biscuter se crece ante la adversidad y tienta a Carvalho con una gran sorpresa para el final del viaje, a éste le puede la melancolía: el mundo se ha vuelto un lugar detestable, y encima su ayudante ha empezado a actuar por su cuenta.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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