Manuel Vázquez Montalbán

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN. Barcelona, 1939 - Bangkok, 2003. Escritor y periodista español. Considerado uno de los más importantes testimonios del final del franquismo y de la transición española, así como una de las voces críticas más respetadas del país, es autor de una vasta obra que incluye los géneros de la crónica periodística, la poesía, el ensayo y la novela.
Todos cuantos reconocen el papel de Vázquez Montalbán dentro de la cultura española coincidieron en que hasta el fin de su vida se obstinó en ser fiel a su Barcelona natal, a la que regaló uno de sus paisajes literarios más densos y reconocibles, con rincones y personajes que hablan el «catalán bastardo» o el castellano mezclado con catalanismos de los barrios bajos; en esto, como en muchas otras cosas, se mantuvo fiel a su origen, porque era hijo ilegítimo de un gallego y exiliado republicano, Evaristo Vázquez, y de Rosa Montalbán, y había nacido el 14 de junio de 1939, poco después del final de la Guerra Civil.


Entre la labor periodística y literaria


A mediados de la década de los ochenta entró en el diario El País como columnista. Allí, este trabajador rapidísimo e incansable, de curiosidad desbordante, mostró sus dotes de maestro en todos los géneros del periodismo, que había practicado desde los dieciocho años. Sólo que ahora viajaba con soltura y conocía a los intelectuales, escritores y políticos más influyentes. Además, agregó a las formas tradicionales, que practicaba como nadie —viñeta, sátira, retrato o parodia—, grandes cuadernos de viaje que algunas veces utilizó como material para su obra narrativa (tal es el caso del Quinteto de Buenos Aires), mientras que en otras ocasiones mantuvo la estructura y el tono del reportaje clásico, como el del subcomandante Marcos de la guerrilla zapatista que realizó en Chiapas.
A partir de 1979, tras la obtención del Premio Planeta por Los mares del Sur, pudo «comprar tiempo para la literatura». Las dos últimas décadas de su vida estuvieron marcadas por una voluntaria y ambiciosa transformación de su carrera literaria. Ya no le bastaban la crónica o la novela negra. Ni tampoco la columna periodística. Sus nuevas novelas fueron más arriesgadas, más ambiciosas y más libres. Esta peculiar vertiente fue inaugurada en 1985 con El pianista, una obra en la que puso todo su talento y en la que se pueden leer algunos de los pasajes más conmovedores y verdaderos de la peripecia de la Barcelona de los vencidos.


Y la continuó con Galíndez (1991) o la monumental Autobiografía del general Franco (1992), donde un viejo escritor recibe el encargo de escribir una seudoautobiografía del dictador que aprovecha para ofrecer su voz y su versión de la historia del tirano como contrapunto. Poco tiempo más tarde emprendió otra pesquisa de similar alcance en El Quinteto de Buenos Aires, obra en la que se preguntó por los resortes secretos del régimen argentino responsable de los desaparecidos entre 1976 y 1983.
Éstos fueron unos años de producción febril. Por ejemplo, en 1994 publicó Roldán, ni vivo ni muerto; El estrangulador; Panfleto desde el planeta de los simios, y Pasionaria y los siete enanitos, además de anunciar una nueva novela de la serie policíaca protagonizada por Pepe Carvalho, El premio, que aparecería en 1995.
Todo hacía suponer que mantendría los cauces conocidos de sus distintas líneas literarias. Pero en 2002, la novela Erec y Enide marcó un cambio radical en su concepción del género. Por primera vez, la fórmula más conocida de sus relatos, que incluía el devenir individual de personajes imaginarios y reales en un cuidadoso cañamazo histórico y social, fue sustituida por un relato de honda belleza nostálgica, en el que utilizó un motivo perteneciente al ciclo artúrico para componer un mosaico de voces actuales que reflexionan sobre los vínculos amorosos: en Erec y Enide se enlazan los temas de la decadencia de la edad, el amor y la responsabilidad de manera mucho más intimista y lírica que la habitual en Vázquez Montalbán.

 

Proyección internacional


Tras obtener el Premio Planeta, en 1979, recibió numerosos galardones en Cataluña, en España y en el extranjero (entre ellos, el Premio Nacional de Narrativa, el Premio Nacional de las Letras, el Premio de la Crítica de la antigua República Federal de Alemania, el Premio Recalmare de Italia), y se convirtió en un autor de culto para los lectores de novela negra de Francia e Italia, sobre todo. Era habitual ver sus novelas de Pepe Carvalho en las grandes librerías europeas.
Pero Vázquez Montalbán desconocía el reposo. Entre los años 1989 y 2000 fue sometido a varias operaciones del corazón (se le habían implantado cuatro bypass), lo que no le impedía seguir dietas severísimas, adelgazar veinte quilos y volver a engordar con inusitada celeridad, algo que llevaba haciendo desde mucho tiempo atrás.
Mientras se consolidaba su fama en el ámbito europeo, siguió participando en numerosas antologías de recetas, canciones, fotografías, la memoria viva de la España franquista y posfranquista, etc. Asimismo, puede decirse que buena parte de los relatos sobre la transición española fueron obra suya. Vázquez Montalbán retrató a todos los actores de ese período, mientras los hechos tuvieron lugar, y volvió a hacerlo en la celebración de los distintos aniversarios: la muerte del general Franco, la Constitución, la Generalitat catalana, el «tejerazo».
Tenía una habilidad única para volver sobre los personajes y descubrir en ellos alguna nota desconocida. Y los pintó a todos, desde el rey Juan Carlos hasta Jordi Pujol, pasando por Josep Tarradellas, Adolfo Suárez o Felipe González. Pero también retrató las anónimas sensibilidades colectivas de la España de la transición, cuyo repertorio más formidable y exhaustivo se le debe sin duda.

Serie Carvalho 


Vázquez Montalbán creó una de las series de novela negra más exitosas y prolíficas de la literatura española. Esta serie, protagonizada por el detective Pepe Carvalho, fue un vehículo expresivo del autor para legar una crónica sociopolítica, histórica y cultural de los últimos 40 años.

Así, cada novela está claramente ambientada en el contexto histórico en el que fue escrita. Por ejemplo, en Asesinato en el Comité Central 1981 se consuma el asesinato de un dirigente comunista en plena crisis del eurocomunismo del PCE, mientras que en 1993 serán los fastos de la Barcelona olímpica lo que centre las aventuras del detective en Sabotaje olímpico.

Las novelas sirven al mismo tiempo para dar rienda suelta a la pasión desatada del escritor por la gastronomía. Diferentes personajes, algunos creados ex-profeso como Fuster, sirven al autor de excusa para disertar sobre las virtudes del asado argentino o la contundencia del ajoarriero.

 

El gastrónomo

En todas las novelas de la serie Carvalho hay alguna referencia gastronómica, con algunas recetas inolvidables como la fideuá a base de fideos de arroz que prepara en Los pájaros de Bangkok (1983). Pero donde despliega todo su conocimiento gastronómico, con erudición y humildad es en Contra los gourmets, obra para la iniciación en el mundo de la gastronomía, donde recorre todos los alimentos y todas las cocinas del mundo. Habla de la española, pero también de la cocina internacional, de la cocina tradicional y de la nouvelle cuisine, incluso se digna a considerar las modas alimenticias (que no gastronómicas) de la "comida sana" y "lo light".

Otras obras gastronómicas suyas son Cocina catalana y Recetas inmorales.

En su testamento, ordenó que a su muerte se le incinerara, y que sus cenizas fueran esparcidas en la pequeña Cala Montjoi, lugar en la Costa Brava de Gerona, España, sede del reputado como el mejor Restaurante del Mundo, El Bulli.

 

El ensayista

Escribió ensayos sobre periodismo, política, sociología, deporte, historia, cocina biografías, literatura o música y durante cierto tiempo se le tuvo como un experto en franquismo. Su primer ensayo, Informe sobre la Información (1963) sigue siendo uno de los mejores estudios sobre el periodismo publicados en España. Otras obras importantes son Manifiesto subnormal, 1970, Crónica sentimental de España, 1971, Joan Manuel Serrat, 1972, El libro gris de Televisión Española, 1973, Diccionario del Franquismo, 1977, Los demonios familiares de Franco, 1978, Historia y comunicación social, 1980, Mis almuerzos con gente inquietante, 1984, Crónica sentimental de la transición, 1985, Contra los gourmets, 1985, Panfleto desde el planeta de los simios, 1995, Pasionaria y los siete enanitos, 1995, Un polaco en la corte del rey Juan Carlos, 1996, análisis de la vida política en Madrid en los últimos años de gobierno de Felipe González, Y Dios entró en La Habana, 1998, sobre Cuba, Fidel Castro y la visita del Papa Juan Pablo II, Marcos: el señor de los espejos, 1999, sobre el Subcomandante Marcos y el levantamiento de Chiapas y La aznaridad, 2003, publicado de forma póstuma.

 

El periodista

La editorial Debate publicó toda la obra periodística de Manuel Vázquez Montalbán en tres volúmenes, el primero de los cuales reúne sus artículos de juventud, escritos entre 1960 y 1973.

El segundo volumen se publicó en febrero de 2011 y el último, en febrero de 2012. En el que abre la serie, 'Volumen I. La construcción de columnista (1960-1973)', se rememora su debut en la prensa falangista y las posteriores dificultades para encontrar trabajo, tras una condena por un delito político.

Después de Siglo 20, una revista de información general en la que hace de redactor jefe y que se cerró por orden ministerial, se gana la vida en Hogares modernos, una revista de decoración de la que es el único redactor.

En el primer periódico que le contrata, Tele/eXprés, prosigue con sus pruebas con la ficción y luego en la revista Triunfo ya se convirtió en una referencia con sus reportajes de nuevo cuño y las columnas en las que mezclaba comentarios políticos con personajes de ficción.

La antología proseguirá con 'Del humor al desencanto (1974-1986)', que empieza con Por Favor, el intento más ambicioso de Vázquez Montalbán de reírse e informar a la vez, con la ayuda de Forges, Perich, Maruja Torres, Joan de Sagarra, Joan Fuster y Juan Marsé.

El tercer volumen, 'Las batallas perdidas (1987-2003)', cuando ya era todo un referente del periodismo de orientación de izquierdas y combina las columnas semanales en El País, Interviú y el diario Avui.

 

Premios y homenajes

Biblioteca Pública Municipal Vázquez Montalbán.
Vázquez Montalbán recibió numerosos premios a lo largo de su vida, entre los que destacan los siguientes:

1991, Premio Nacional de Narrativa, por Galíndez.
1992, Premio Europeo de Literatura, por Galíndez.
1994, Premio de la Crítica, por El estrangulador.
1994, Premio Internacional de Literatura Ennio Flaiano, por Autobiografía del general Franco.
1995, Premio Nacional de las Letras Españolas.

Plaza Vázquez Montalbán en San Baudilio de Llobregat.
Desde 2007 existe una calle llamada "Manuel Vázquez Montalbán" en la localidad de Getafe (Madrid). Anteriormente, el Ayuntamiento de San Baudilio de Llobregat (Barcelona) dio este nombre a una plaza situada en el barrio de Casablanca. También son bautizados en su honor el Centro Cívico "Vázquez Montalbán" de Vallvidrera (Barcelona) y el Instituto de Educación Secundaria "Manuel Vázquez Montalbán" de San Adrián de Besós (Barcelona), que adopta esta denominación tras su fallecimiento.

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon